La agenda de gobierno en la Argentina da cuenta de una nueva concepción del rol del estado en tanto garante de las oportunidades de desarrollo y de la equidad social. La discusión finalmente se ha instalado en torno a las capacidades del estado para dar respuesta de la forma más eficaz y eficiente posible a las necesidades de la ciudadanía.
La recuperación de la capacidad de gestión del Estado se encuentra estrechamente vinculada al desarrollo de nuevas capacidades de los directivos públicos. En torno a este rol en los procesos de cambio, más concretamente planteaba M. Crozier que la inversión en conocimientos debía dirigirse en tres direcciones básicas: la preparación de las decisiones, la evaluación de sus resultados y el entrenamiento de los líderes de las instituciones.
El entrenamiento de los líderes en el análisis y diagnóstico de sistemas humanos complejos era desde su punto de vista el problema más difícil y urgente. Las innovaciones no son posibles sin líderes que las lleven a cabo. Una estrategia de cambio, debe implicar desde su punto de vista, una prioridad de acción sobre los hombres.leer más>
